Un vídeo corporativo tiene un trabajo concreto: que quien lo ve entienda en dos minutos a qué se dedica una empresa, cómo trabaja y por qué debería fiarse. Lo demás es decoración. Nosotros lo producimos combinando grabación aérea con dron y equipos de tierra, porque las dos cosas cuentan partes distintas.

Qué cuenta cada cosa

El plano aéreo cuenta la escala: la extensión de una finca, el tamaño de una nave, la relación entre las instalaciones y su entorno. Es lo que hace creíble el argumento de capacidad.

El plano de tierra cuenta el detalle y a las personas: el proceso, la máquina funcionando, la mano trabajando, la cara de quien explica. Sin esa capa el vídeo es un folleto aéreo y no transmite nada.

Qué producimos

Grabaciones aéreas de invernaderos, fábricas, hoteles y sedes de empresa.

Vídeos promocionales para web, ferias y redes sociales, con versiones adaptadas a cada formato: horizontal para web, vertical para redes y versión corta para feria.

Spots publicitarios de planteamiento cinematográfico, cuando el objetivo es campaña y no presentación.

Cobertura de congresos, presentaciones y eventos corporativos, con resumen editado y, si hace falta, emisión en directo.

Edición profesional en 4K y superior, con timelapse, motion graphics, rotulación y voz en off según lo que pida la pieza.

Los sectores de la provincia

Almería tiene una estructura productiva muy definida y cada sector pide un tratamiento distinto. En agricultura intensiva, el vídeo suele tener que explicar trazabilidad, tecnología de invernadero y logística de salida: no basta con planos bonitos de plástico. En industria, el proceso manda. En turismo de costa, el entorno es el producto. Y en renovables, la escala de la instalación y la solvencia técnica.

Para el detalle del servicio, en vídeo corporativo para empresas está el planteamiento completo.

Cómo se trabaja una pieza

Primero se define para qué es y quién la va a ver, porque de ahí sale la duración. Después se hace una visita o una reunión técnica para saber qué se puede grabar, cuándo hay actividad y qué zonas tienen restricciones internas. Luego se rueda, normalmente en una o dos jornadas, ordenando los planos por luz. Y por último se monta, con una revisión intermedia antes del cierre.

Esa revisión intermedia ahorra muchos problemas: es más fácil ajustar un montaje a medias que rehacer una pieza terminada.

Legalidad y seguridad en instalaciones

Grabar dentro de una empresa exige coordinación: zonas con maquinaria en marcha, personal que debe aparecer o no aparecer en imagen, y confidencialidad sobre procesos. Y en la parte aérea, comprobación del espacio aéreo del emplazamiento y vuelo con operador registrado en AESA. En polígonos cercanos al aeropuerto de Almería esto no es un formalismo.

Si quiere ver ejemplos de trabajos parecidos, están en el portfolio. Y si prefiere contarlo directamente, escríbanos a info@dronealmeria.es o llame al 622 290 586.

Errores que estropean un corporativo

El más común es querer contarlo todo. Una pieza que intenta explicar la historia de la empresa, sus productos, sus valores y su plan de futuro no explica nada. Es mejor una pieza corta bien enfocada y, si hace falta, varias piezas independientes.

El segundo es grabar sin actividad. Una nave vacía un sábado es fácil de rodar y no transmite nada. El movimiento, las personas trabajando y el proceso en marcha son justo lo que hace creíble el vídeo, aunque compliquen la jornada.

Y el tercero es olvidar el formato de destino. Una pieza pensada para pantalla de feria, muda y en bucle, no funciona en redes; y una pieza vertical con rótulos grandes no encaja en una presentación. Decidir el destino antes de rodar cuesta cinco minutos y ahorra rehacer el montaje.